LA LIDIA

La lidia en la corrida de toros tiene muchas partes y también muchos participantes.

El inicio de la corrida de toros tiene lugar con el paseillo en el que participan todos los integrantes del festejo. Hacen el recorrido desde el patio de cuadrillas para saludar al presidente del festejo. El presidente actúa desde el palco presidencial utilizando una serie de pañuelos para el transcurso de la corrida.

Durante cada toro la lidia del mismo se divide en tres partes, denominadas tercios.

 

EL PASEILLO

Los primeros en el paseíllo son los alguacilillos, hombres a caballo que se encargan de despejar la plaza. El despeje de plaza se realizaba antiguamente cuando las corridas de toros se celebraban en las plazas de los pueblos. Con ello se pretendía que todo el mundo saliera del recinto donde iba a tener lugar el festejo. Hoy en día su papel es simplemente tradición. Una vez que los alguacilillos van a saludar al presidente del festejo acudirán en busca de los toreros para comenzar el paseíllo.

Los toreros encabezan el paseíllo. La colocación de ellos guarda relación con la antigüedad de cada uno. Esto no significa que sea por orden de edad sino la antigüedad que tengan como toreros, es decir, por orden de alternativa. De esta forma el que primero se haya hecho torero se coloca a la derecha. El segundo lo hará a la izquierda mientras que el más joven de los tres lo hará en el medio. Hay que decir que el espada que torea por primera vez en una plaza debe hacerlo desmonterado, es decir, con la montera en la mano. En el caso de que hubiera hecho el paseillo de novillero y volviera al mismo ruedo una vez tomada la alternativa, también desfilaría hasta el palco presidencial destocado.

A continuación de los toreros se encuentran las cuadrillas. Los subalternos reciben muchos nombres: peones, banderilleros o incluso toreros de plata. El orden de los subalternos depende de la antigüedad del torero al que acompañen. Cada torero cuenta con tres subalternos, ellos se colocarán en fila justo detrás de los toreros. Primero los del primer torero y así sucesivamente.

Los picadores también forman parte de la cuadrilla de un torero. Cada maestro dispone de dos picadores, uno para cada toro. El método para su colocación en el paseíllo es el mismo que con los subalternos, depende de la antigüedad del torero al que acompañen.

Los picadores van siempre acompañados por los monosabios. Los monosabios acompañan en todo momento al picador mientras está picando el toro. Reciben este nombre por su vestimenta (camisa roja y pantalón azul) y por los saltos que dan. Se dice en el mundo del toro, que su nombre viene por los monos del circo que daban estos saltos tan ágiles.

Forman parte, también,  del paseíllo los areneros, encargados de adecentar el ruedo entre toro y toro, eliminando los posibles agujeros que hayan quedado.

Los mulilleros y el tiro de mulillas son los encargados de recoger al toro del ruedo una vez muerto. También existía la figura del hondero. Era el encargado de enganchar el toro al tiro de mulillas. Hoy en día los propios mulilleros realizan esta labor.

LA PRESIDENCIA

El presidente del festejo es la persona sobre la que recae el peso de las decisiones en el festejo. El presidente tiene la última palabra.

La mayoría de las veces son comisarios de policía los que presiden una corrida de toros.

 

 

En la imagen superior vemos al presidente sosteniendo un pañuelo. Esta forma es la que se utiliza para ir dando ritmo a la corrida y a los diferentes tercios.

Se utilizan pañuelos de varios colores que iremos comentando.

 

PAÑUELO BLANCO Indica el comienzo de la corrida con el paseillo, la salida de los toros, el cambio de tercio, los avisos y los trofeos.

 

 

PAÑUELO VERDE Indica devolver el toro a los corrales, bien por que se haya lesionado o sea débil para la lídia.

 

 

PAÑUELO ROJO Indica poner banderillas negras, por que el toro no haya acudido al picador.

 

 

PAÑUELO NARANJA Este pañuelo significa indultar al toro por su bravura por lo que será devuelto a los corrales para curarlo y una vez hecho devolverlo a la ganadería donde pasará el resto de su vida como semental.

 

 

PAÑUELO AZUL Concesión de la vuelta al ruedo al toro en pequeño homenaje a su bravura.

 

La mayoría de las decisiones del presidente vienen a raíz de la petición del público. En el caso de las orejas, la primera es decisión de público. Si hay una petición mayoritaria y repartida por toda la plaza el presidente del festejo, atendiendo al reglamento, se ve obligado a otorgarla. En el caso de la segunda oreja y del rabo ya es decisión exclusiva del presidente. Para dar esos trofeos es necesario que no disminuya la petición.

 

Los avisos por otro lado indican que la faena del torero ha de ir acabando. Cada torero tiene diez minutos, que empiezan a contar desde que el torero coge la muleta. Una vez cumplidos suena el primer aviso. A los tres minutos de sonar el primero suena el segundo y si no consigue matarlo a los dos minutos del segundo suena el tercer y último aviso. En ese mismo momento el torero ya no podrá seguir intentando matar al toro.

 

La devolución a los corrales del toro depende del criterio de los veterinarios que asesoran al presidente. Las posibles causas son siempre lesiones físicas como romperse una pata o que la falta de fuerza en el toro se muy grande. También la rotura, parcial o total, de un pitón pueden llevar al presidente a cambiar el toro por un sobrero.

 

Tanto con la vuelta al ruedo al toro y el indulto juega un papel muy importante el torero. Si el toro es bueno, repite la embestida y muestra toda su bravura el torero puede torear a gusto y hacer ver al respetable las buenas condiciones que posee. Esto siempre supone un triunfo para el toro, el torero, el ganadero y en definitiva para la fiesta.

 

El último de los pañuelos es el menos utilizado, hay muchos toros mansos que no llevan banderillas negras, pero es síntoma de que algo falla, y que la bravura en ese toro brilla por su ausencia.

 

Para concluir, decir que el reglamento taurino difiere en algunas comunidades autónomas. En Andalucía, por ejemplo, los avisos comienzan a contar a partir de que el torero entra a matar. En el país vasco hay que cortar dos orejas en el mismo toro para salir por la puerta grande. De todas formas el transcurso de la lidia es el mismo.



PRIMER TERCIO

El presidente enseña el pañuelo blanco para la salida del toro.

 

Una vez realizado el saludo con el capote, el presidente del festejo enseña de nuevo su pañuelo blanco. Mediante este acto indica el inicio del tercio de varas, el primero de los tres.

En el tercio de varas se pica al toro. Para ello el picador utiliza una vara de madera. En su extremo se coloca la puya, la cual le va a ayudar a picar al toro. La puya se coloca al extremo de la vara y tiene forma de pirámide triangular, con 29mm. de alto y 20 de base de cada triángulo. Una cruceta evita que la puya entre más allá de lo debido. La longitud de la puya en caso de las novilladas disminuye hasta la mitad por aquello de la edad del astado.

 

El picador a parte de la puya, tiene otra serie de artilugios. Uno de ellos es la gregoriana, es la pieza de metal que lleva en la pierna para que el toro no se la aplaste en su embestida hacia el caballo. El sombrero que llevan se llama castoreño y lleva un adorno que se llama moña.

El último picador del festejo se quita el castoreño y saluda al presidente después del primer tercio en señal de saludo por todos sus compañeros actuantes en el festejo.

Afortunadamente, hoy en día, los caballos de picar llevan protección para evitar que los cuernos del toro lo destrocen. La protección se llama peto y cubre todo el cuerpo de caballo. En las patas lleva otra protección del mismo tejido: los manguitos.

El caballo lleva los ojos vendados para evitar la huida cuando se arranca el toro.

 

Las entradas que el toro hace al caballo dependen de la categoría de la plaza.

En las plazas de primera categoría se exige un mínimo de dos puyazos. Por otro lado en plazas de segunda o tercera categoría es necesario, tan sólo, un puyazo. La duración de cada encuentro entre toro y caballo depende del criterio del torero, bajo supervisión del presidente del festejo.

SEGUNDO TERCIO

Como sucede con el primer tercio se da paso con el pañuelo blanco que el presidente saca desde el palco presidencial. Así se pone fin al tercio de varas y así comienza el segundo tercio de la lidia, el tercio de banderillas.

 

En este caso los subalternos juegan un papel muy importante en la colocación de las banderillas. Las banderillas sirven para ver por qué pitón embiste mejor el toro, de ahí que se vayan alternando al entrar.

Dos subalternos banderillean al toro, dividiéndose las entradas. El primero o segundo de la cuadrilla pone dos pares de banderillas a uno de los dos toros del torero, mientras que, el tercero de la cuadrilla pone un par de banderillas a cada todo.

El mínimo de banderillas a clavar es de cuatro, siendo seis el máximo permitido. atendiendo al reglamento, pero en algunos casos, y sobre todo cuando es el propio matador el que realiza este tercio durante la lidia de su toro, el presidente permite que éste coloque cuatro pares de banderillas.

Es muy frecuente que varios toreros banderilleros compartan cartel y coloquen baderillas conjuntamente a sus toros.

TERCER TERCIO

Como sucede anteriormente, el pañuelo blanco indica el cambio de tercio.

 

Comienza así el último de la lidia, el tercio de muerte. Durante este tercio tiene lugar la faena de muleta del torero. Este compás de la lidia recibe este nombre debido a que es el momento en el que el torero da muerte al toro.

El torero puede adoptar dos posturas: la suerte natural o la suerte contraria.

En la suerte natural el costado derecho del toro está paralelo a las tablas. Al ejecutar la estocada, el torero se quedará en el terreno cercano a tablas, mientras que el toro saldrá por las afueras, hacia el centro del ruedo.

En el caso de la suerte contraria el toro tiene el costado izquierdo paralelo a la barrera. El torero saldrá hacia fuera y el toro hacia los tableros al ejecutar la suerte. Si el toro mansea, luego tiene querencia a tablas.

Aveces es necesario matar al toro de otra manera, ya sea por que el torero a pinchado demasiadas veces o por que el toro aún así no doble las manos.

Es cuando se utiliza el estoque de descabellar o de cruceta.

Es un golpe en la cerviz del toro que le hace morir instantáneamiente.

El puntillero es el que se encarga de asegurarse de la muerte del toro por completo.

 

VUELTA AL RUEDO O PASEO DE TROFEOS

Si el torero ha hecho una buena faena el público premiará su actuación agitando sus pañuelos desde sus asientos y el presidente deberá sacar el pañuelo (o los pañuelos) tantas vecess como premios hay: una oreja, la otra y el rabo. (Antiguamente se daba también la pata.

 

Como dije anteriormente si el toro ha dado juego se premiará con el indulto o con una vuelta al ruedo.

 

En este apartado que detallamos se trata de la vuelta al ruedo del torero paseando los trofeos.

MULILLAS DE ARRASTRE

Por último entran en juego los mulilleros que se encargan de llevar el cuerpo del toro fuera de la plaza para después utilizar su carne en apetitosos guisos.

ARENEROS

Los areneros son fundamentales para tapar los agujeros e imperfecciones que hayan quedado en el ruedo durante la lídia del toro saliente y antes de saltar a la plaza el toro siguiente.