CINE TAURINO

1941

SANGRE Y ARENA

 

Después de muchas dificultades, Juan Gallardo se convierte en la primera figura del toreo. Se casa con Carmen, su novia de toda la vida. Pero cuando todo parecía ir bien Juan se encuentra con Sol, una joven, bella y frivola aristócrata con la que mantiene una apasionada relación.

A partir de ahí comenzará su declive.



1948

BRINDIS A MANOLETE

 

Los amores de un joven, aspirante a torero, y Rosario, la hija de una ganadera, tiene como fondo las vicisitudes del famoso diestro Manuel Rodríguez "Manolete", que protege al novillero en su camino hacia el triunfo. Realizado apenas un año después de su trágica muerte, Brindis a Manolete contó con la colabroación de Pedro Ortega, de asomboroso parecido con el maestro.



¡¡OLE TORERO!!

 

Manuel es un simpático taxista de Buenos Aires que ayuda en sus comienzos a un famoso torero español apodado "El Cartujano". Éste viaja a España para casarse con una joven sevillana, rica y guapa, y Manuel le acompaña en el viaje, en calidad de administrador.

Durante la travesía muere "El Cartujano" aquejado de una terrible enfermedad, y antes de morir le hace prometer a su amigo Manuel que consuele a Soledad, su prometida. Pero al llegar a Sevilla es confundido con el torero.

1949

CURRITO DE LA CRUZ

 

Currito de la Cruz se basa en la famosa obra de 1921 de Alejandro Pérez Lugín. Ha sido llevada al cine en cuatro ocasiones: en 1925, en 1935, en 1948, dirigida por Luis Lucía y en 1965, además de inspirar otros títulos de temática taurina.

 

Currito de la Cruz es la tercera de las cuatro adaptaciones cinematográficas de la novela homónima de Alejandro Pérez Lugín. Rodada en 1948 bajo la dirección de Luis Lucia nos cuenta la lucha de un torero por conseguir el amor de una mujer y defender su posición en el ruedo. La fiesta nacional ha sido llevada al cine en un sinfín de ocasiones: adaptaciones de novelas de temática taurina, biografías de toreros ensalzados a ídolos o films que han reflejado los aspectos más tópicos del folclore español.

 

Pepín Martín Vázquez, una de las figuras del toreo más importantes de la década de los 40, protagoniza este film apoyado por Jorge Mistral ("Pequeñeces", "La hermana San Sulpicio") y Manuel Luna, ("Morena Clara", "Agustina de Aragón"). Las imágenes
del torero sevillano en Madrid, Sevilla y Méjico utilizadas en el montaje han convertido esta pelicula, junto con "Sangre y Arena" en el film taurino por excelencia.

 

Su primera adaptación cinematográfica corrió a cargo del propio autor en 1925 y realizada en colaboración con el director y actor Fernando Delgado, quien hizo la segunda en 1935. Rafael Gil rodaría la última adaptación en 1965 con Francisco Rabal y Arturo Fernández como protagonistas.



1951

TERCIO DE QUITES

 

Dos toreros famosos, uno español y otro mexicano, se disputan la gloria, el amor de una mujer y los aplausos del público. Cuando más parecen odiarse, un peligro ante el toro los une fraternalmente. Y tras una serie de incidencias, unas de ellas graciosas y otras más dramáticas repercutirán directamente a los dos lidiadores, familiares y amigos, metidos también en esa antigua rivalidad.

1952

BAJO EL CIELO DE ESPAÑA

 

Manuel, joven estudiante, no tiene vocación más que para el violín. Rosario, su novia, le anima en sus fases de desaliento. A la muerte de su padre y ante la falta de dinero, Manuel decide ser torero, y logra la fama, pero en una corrida es corneado y queda inútil, por lo que decide volver a la paz de su pueblo, lejos de la vida ficticia y junto a una mujer buena, Rosario.



1954

EL TORERO

 

Mario Montes es un torero que está en la cima del éxito y al que envidia otro matador, Miguel, que sueña con su gloria. Mario está enamorado de dos mujeres a la vez: una francesa, que ve en él al hombre y quiere apartarlo de los toros, y una española, que sólo ve al torero y quiere enfrentarlo con las reses bravas. El diestro al final se tiene que decidir por una de las dos.



1955

TORERO POR ALEGRÍAS

 

Antonio es un apocado profesor rural enamorado en secreto de la hija de un ganadero. ésta a su vez está deslumbrada por un torero vividor y mujeriego que la corteja para hacerse con su dinero. El profesor decide pelear por el amor de la joven retando al torero a un duelo mano a mano en plaza. Se trata de una farsa al estilo del cine español de los años cincuenta con un jovencísimo Antonio Ozores en el papel de profesor metido a torero. Los intentos del joven docente por aprender a torear le colocan en muchas situaciones cómicas aunque al final, el amor triunfa.

 



1956

TORERO

 

El torero Luis Procuna cuenta sus impresiones sobre el toreo, la muerte y el miedo ante la próxima corrida. Rumbo a la plaza, recuerda su vida y los incidentes alrededor de su carrera. Tras su triunfo en el ruedo, el torero regresa a su hogar y vuelve a experimentar el miedo ante la próxima corrida.

MI TIO JACINTO

 

Jacinto, que en sus tiempos fue matador de toros, y que actulamente vive miserablemente en compañia de su sobrinito Pepote, recibe una carta en la que se le recuerda que, según lo acordado días antes, debe presentarse en una corrida de toros que se va a celebrar esa misma tarde en Las Ventas. La carta enfurece a Jacinto. De seguro, piensa, se trata de una broma de mal gusto porque él, que lleva ya muchos años retirado de la profesión, no ha firmado ningún contrato. Cuando Jacinto se encuentra en los alrededores de la plaza, recogiendo las colillas que los espectadores tiran después de un día de corrida, se da cuenta de que la carta no era ninguna broma, pues su nombre figura allí.

 

Arranca la película al amanecer, con un niño saliendo en busca de leche, de una chabola donde malvive con su tío Jacinto, a la sazón un fracasado ex torero alcohólico y acaba de noche cerrada con ambos saliendo de plano felices y correteando.Lo que se nos cuenta en esas horas, en las que tío y sobrino intentan a toda costa conseguir las 300 pts que le cuesta el alquiler del traje de torero, para así poder embolsarse las 1500 pts. toreando una charlotada en Las Ventas (oportunidad que se le presenta debido a un error de Correos), y recorriendo de cabo a rabo el Rastro madrileño y aledaños (prácticamente esta toda rodada en magníficamente fotografiados exteriores), mostrándonos las costumbres y miserias de la época a la manera del mejor neorrealismo (en cierto modo las andanzas de tío y sobrino recuerdan a las de padre e hijo en "El ladrón de bicicletas"), es una obra maestra
indiscutible, realizada por un director que cuenta al menos con otras dos en su
haber ("El cebo" y "Un ángel paso por Brooklyn") y que a mi juicio junto con Edgar Neville son los dos mejores y mas personales, a la par que injustamente olvidados, directores del cine patrio.

HEREDERO EN APUROS

 

Paco, un sevillano afincado en París que trabaja como cantante en un music hall, recibe noticias del fallecimiento de su tío que le ha nombrado heredero de su fortuna. La única condición que pone es pasar una prueba que consiste en torear en una de las principales plazas de España. Si fracasa en el intento, la herencia pasaría íntegra a su cuñada. A partir de aquí, Paco tendrá que espabilar si quiere demostrar su valentía y tomar parte en una corrida de toros.



TARDE DE TOROS

 

Ricardo Puente es un viejo torero, célebre en tiempos, que ahora vive amargado y lleno de rencores, junto a Paloma, una mujer que no se resigna a seguir siendo la amante de un hombre oscurecido. Momentos antes de partir para la plaza, Puente tiene una violenta escena con Paloma, porque ésta va a asistir a la corrida, pero no por él, sino por ver a Carmona, el torero de moda.



1958

EL NIÑO DE LAS MONJAS

 

Esta es una bonita película taurina, realizada el año de 1958, con la dirección de Ignacio F. Iquino y tiene como protagonista al diestro Enrique Vera y en el reparto a Angel Garasa, Paquita Cano y Rosita Arenas.

Esta es la tercera y última versión (hasta el momento) de la historia del niño abandonado a la puerta de un convento y criado por el jardinero del lugar, hombre honrado y que tiene una hija; cuando el niño crece comienza en él el amor por los toros en ontra del deseo de su adoptivo padre, aunque más tarde llegará a convertirse
en una figura del toreo; al tiempo vivirá una historia de amor en la que él ama la hija de un ganadero mientras su hermana adoptiva está enamorada del uchacho, aunque él no repare en ello al creerla su hermana natural.

LOS CLARINES DEL MIEDO

 

El Filigranas y Aceituno van a torear un novillo en un pueblecito manchego. Las horas previas a la corrida transcurren lentas; los dos pensando en su miedo y en las ilusiones de triunfo. También en Fina, la moza más linda del lugar, engañada por Juanito, el hijo del médico que es el prometido oficial de la hija del Alcalde.



1959

EL LITRI Y SU SOMBRA

 

Dos generaciones de toreros: su hermano mayor rozó la gloria antes de morir a los veintidós años de una cornada complicada por la gangrena. Su  padre le rogó a todos hasta el último momento que lo mantuvieran alejado de los ruedos, pero "El Litri" supo desde niño que su destino era triunfar en el mundo de lo toros. 

1962

APRENDIENDO A MORIR

 

A pesar de los consejos que sus amigos le han dado, Manuel se pasea por tentaderos y plazas para ver si le dejan torear. Después de muchas calamidades y gracias a Rafael, consigue una novillada en Córdoba. A partir de aquí, le llueven los contratos y consigue una serie de triunfos, ganando su primer dinero.

EL SEXTO SENTIDO

 

Pablo un escritor reconocido, cuarentón y mujeriego, conoce a Paula, una joven y
hermosa admidarora de sus obras, de quien se enamora y a la que propone matrimonio.

1963

LOS ELEGIDOS

 

Paco, Juan y Miguel son tres amigos de condición social muy umilde que comparten la pasión por el mundo de los toros. Unos meses al año se edican a ir de capea en capea para ganarse la vida, con la ilusión siempre presente e llegar a torear en las plazas más importantes del país. Después de varias egativas por parte de los empresarios taurinos, logran una oportunidad que no pueden desaprovechar. El albero se convierte en el juez que aguarda a los elegidos.



CHANTAJE A UN TORERO

 

Un joven apodado “El cordobés”, quiere convertirse en un torero importante, pero
se ve involucrado en el asesinato de una extranjera y tiene que ir a la cárcel.
Cuando cumple condena y sale a la calle, sus sueños se verán cumplidos, y se
convertirá en una figura del toreo

1964

VALIENTE

 

El reconocido torero Jaime Ostos sufre una cogida en una de sus monumentales faenas. Mientras convalece en el hospital, debatiéndose entre la vida y la muerte, una amiga suya recuerda cómo fue el día de su alternativa.
Un encuentro posterior entre el matador y su vieja amiga permitirá que recuerden otros momentos clave de su trayectoria junto con su apoderado. Estos recuerdos harán que Ostos se cuestione la posibilidad de volver al ruedo ya que sus seres más queridos le suplican que no lo haga. Pero su afición pesa más que todo eso y en cuanto se va recuperando vuelve a mostrar todo su arte por todas las plazas.



EL ESPONTÁNEO

 

Paco es el joven botones de un hotel de lujo. Suele hacer pequeños negocios con la reventa de entradas de corridas de toros a los turistas. Por un equívoco es despedido del trabajo. No encuentra ningún empleo de su gusto y deambula por las tabernas de la calle Victoria. Finalmente descubre su única oportunidad en los toros, oficio que considera fácil y le gusta. La realidad es muy distinta y tiene que aceptar la verdad que se manifiesta de forma muy dramática.



1966

NUEVO EN ESTA PLAZA

 

Sebastián Palomo es un joven de Linares que sueña, como muchos otros de su edad, con llegar a ser un gran torero. Mientras tanto torea a escondidas y por las noches en las dehesas. Las súplicas de su madre, al igual que los consejos del zapatero, Manuel, resultan inútiles. Un día el padre del chico sufre un accidente y queda ciego. Tras este percance, Sebastián viaja a Madrid para buscar la oportunidad que un periódico ofrece a todos los maletillas.

FRAY TORERO

 

Las críticas circunstancias por las que atraviesa el convento al serle retiradas las limosnas fuerzan a Francisco a abandonar a los frailes para seguir lo que él cree que ha de ser su vida: el toreo. Consigue triunfar en este mundo y conoce a Mirta, una mujer que se encapricha con él. El matador, que se debate entre su vocación religiosa y su nueva vida, debe decidir qué rumbo tomar.
Francisco, llego de un convento, siente la afición por los toros y desea ser torero, deseo fortalecido por el hecho de haber tenido necesidad de acoger en aquellos claustros a un torerillo herido en una capea de pueblo.

 



1967

YO HE VISTO A LA MUERTE

 

Una de las mejores de la historia del cine español, de la fiesta de los Toros, sobre el arte de torear, sobre la esencia del toreo, la muerte.

 

 

La pelicula nos relata las experiencias sufridas por Bienvenida, Domecq y Dominguin, en distintos momentos de sus vidas en que de una u otra forma, bien a ellos personalmente o a personas o seres queridos, la muerte les sorprendió o anduvo muy cercana. Cada uno de estos relatos ha sido protagonizado por uno de ellos en episodios en que han visto pasar muy cerca la muerte en un intento de acabar con ellos o con aquellos seres directamente vinculados a los mismos. La tragedia del toreo cantada por cuatro figuras de nuestros dias.

 

Vean ustedes el cartel: Luis Miguel Dominguín, Antonio Bienvenida, Álvaro Domeq, padre e hijo, Andrés Vázquez, la jaca “Espléndida”, y de guionista Jaime de Armiñán, el creador de “Juncal”.

 

Todo ello con un riguroso blanco y negro, con una sobria e imaginativa dirección de Forqué, algo bastante inédito en su cine, con una sabia, ajustada, mezcla de documental y ficción, una ficción nada contenida, y a la vez realizada con temple, con justeza, romanticismo lorquiano puro y duro, baste un solo diálogo declamado con aplomo, con empaque, por Bienvenida:

 

“Ahora no puedo irme de los toros. Una cornada no puede echarme. Estoy muerto, no te das cuenta. Y he de resucitar frente a un toro. En el mismo sitio, con un traje blanco y oro, con una corrida de la misma ganadería. Mientras no sea capaz de terminar este muletazo, seguiré muerto.”

 

Impresionante, emocionante, ver a Bienvenida contemplando en una proyección su propia cogida, o toda la parte final homenaje a Manolete, el torero más grande de todos los tiempos, el Monstruo, ni José Tomás es capaz de hacerle sombra, un verdadero alarde de inteligencia, de talento, de nobleza, de grandeza humana y cinematográfica, los toreros son los actores más desaprovechados de este país, la presencia, el cuajo, el hieratismo, que trasmiten delante de una cámara no lo supera ni Francisco Rabal en su tarde más inspirada.

 

Incomprensible que sea desconocida incluso para los propios aficionados, que veneran engendros como “Torero” de Carlos Velo, “Yo he visto a la muerte” respira verdad, respeto, amor, por la Fiesta, desde el director al último de los extras, los toros, los caballos, los maletillas, los aficionados, no son tratados como un aparte, están situados en el mismo plano que el torero, son igual de protagonistas, todos tienen su sitio, su espacio, su tiempo, su peana.



LAS CICATRICES

 

La imparable ambición de un joven enamorado de los ruedos y el apoyo de su hermana y un amigo, harán posible que llegue a convertirse en una gran figura del toreo, superando las diversas barreras que todo torero se encuentra cuando se adentra en este mundo de la tauromaquia.



1969

SANGRE EN EL RUEDO

 

Manuel, como todas las noches, recuerda viejos tiempos de esplendor. Allá por los años de la postguerra fue un famoso torero. Él y su amigo Juan eran la pareja de moda. Juan es, en la actualidad, un importante empresario taurino. Pero los sentimientos de Manuel hacia él han cambiado radicalmente: un odio inexplicable se apodera de él en cuanto alguien menciona su nombre. Han pasado más de veinte años desde aquella tarde, en la que durante el primer tercio, Manuel sacó al toro del picador y un traspiés le hizo caer por tierra.



1970

EL RELICARIO

 

Mientras ve por televisión una corrida de toros en la que participa su hijo Luis, el matador Rafael Lucena muere de un infarto al descubrir en la plaza a Virginia, una mujer muy parecida a Soledad, el gran amor de su padre, que murió por su culpa tras una cogida en la Plaza de Las Ventas. Tanto Luis como su hermano Alejandro conocen a la cantante Virginia y se enamoran de ella. Pero cuando Luis sufre una grave cogida, empieza a sospechar que quizá Virginia atraiga la mala suerte

1977

EL MONOSABIO

 

Un torero fracasado, que ha tenido que refugiarse en ser monosabio, quiere que un muchacho logre lo que él no logró y, pagando los gastos de la corrida, le hace torear en un pueblo, gastándose el dinero que su hija tiene para su próximo parto. El padre
de la criatura es precisamente su protegido y lo ignora pero, al enterarse, sufre un shock que hace que el toro le coja, teniendo que actuar como matador el propio monosabio.



1989

JUNCAL (SERIE DE TVE)

 

El mundo de los toros visto a través de las inolvidables andanzas de un simpático truhán, embaucador y vividor. José Alvarez 'Juncal' fue un matador de toros por los años 50 y 60. Una grave cornada le dejó inútil para el toreo, a cambio de una distinguida cojera. Juncal, en la plenitud de su gloria, contrajo matrimonio con Julia Muñoz, perteneciente a una familia rica y tradicional de Córdoba, que se encaprichó con el diestro más por su apariencia que por sus virtudes. La unión fue breve: Juncal abandonó a Julia dejándole en herencia dos hijos, Isabel y Manolo, y se instaló en Sevilla, donde encontró a Teresa, que le dió cobijo, pues andaba solo y sin dinero. Para Juncal, lo más importante en la vida eran el mundo de los toros y las mujeres, y así vivía, como 'torero retirado', con pocas preocupaciones. Pasado el tiempo, Juncal se reencontraría con su hijo, novillero de moda, rico y poderoso y, a través de él, Juncal ve la posibilidad de reencontrarse con el mundo de los toros y de vivir la vida que se le escapa...


1995

BELMONTE

 

Sevilla, 1913. Juan Belmonte es un chico tímido y enclenque que logra hacerse un hueco entre su pandilla de marginados desafiando a las vacas en las ventas y a los toros en los cercados. Su pasión y su extraño estilo hacen que el viejo torero Calderón se fije en él.